"Cuando se escribe sobre las leyendas".
El otro día me regalaron un recorte de periódico de un noticiario catalán que trataba sobre
Bobby Fischer. Lo leí atentamente y poco a poco me iba sorprendiendo de lo fácil que es escribir sobre personajes especialmente conocidos por sus hazañas que nos han dejado y que se han convertido en leyenda.
El artículo está en catalán, pero he traducido algunos fragmentos, para comentarlos y compartirlo con todos vosotros. El artículo lo escribe Pere Guixà. Dice así:
"No hay nada de anormal en el hecho que un jugador de ajedrez sea anormal. Eso es nomal". La frase -de Nabokov - se ajusta al norte-americano Bobby Fischer, pero a su rareza hay que añadirle la singularidad que, después que en el 1972 a Reykjavik ganara al ruso Spassky el título mundial de ajedrez (metáfora de la Guerra Fria), pero para él ya no va haber ningun hito más. Tenía 29 años. ""La belleza del juego de Fischer se ha estudiado tanto como su intransigencia en la negociación. Sus demandas antes de una partida estaban en el límite (los escalones del estrado, el brillo de las casillas negras, la necesidad que a la sala no hubiera ningún hipnotizador). Esta intransigencia se parecía a las carreras suicidas de James Dean en Rebelde sin causa"."Immaduro, megalónamo, solitario, genial, vulgar, legendario, paranoico...en las últimas fotos aparece como un mendigo, con gorra de beisbol y barba grisosa, libre como la persona que ha accedido a lo insondable".¿Qué os parece?,¿Estais de acuerdo en los comentarios del autor?.Pienso en la frase de Nabokov y se puede extrapolar a cualquier poeta, científico, músico que profundiza tanto en su especialidad que se convierte en su vida. Desgraciadamente esta conducta, dentro de la sociedad supuestamente normal, es "anormal".
Fischer llegó a ser campeón del mundo a los 29 años y eso efectivamente es un hito increible, pero que hubiera pasado si Fischer hubiera seguido jugando en activo. Probablemente hubiera seguido batiendo hitos. La magia de la leyenda, es que una vez nos ha dejado la persona, nos preguntamos hasta donde hubiera llegado si siguiera viva. De todas formas, corren rumores, que Fischer jugaba en partidas on-line contra Grandes Maestros, los cuales eran literalmente barridos por un jugador anónimo que según el estilo de juego podría ser Fischer.
Ya he comentado en otro artículo, el extraordinario dominio en la "Teoría de los juegos" que tenía Fischer. Desde una posición de poder, exigía condiciones extralimitadas con la amenaza critica de no jugar. Cualquier comité organizador que quisiera que Fischer jugara, tenía que ceder en la mayor parte de las exigencias. La teoría era clara: Extralimitarse en las exigencias para obtener los mejores resultados posibles.
Sobre los adjetivos que escribe el autor sobre Bobby: Inmaduro, personalmente me parece más maduro que todos los que estaban a su alrededor, pero debía mantener la faceta de inmadurez para conseguir las condiciones que exigía. Una persona "aparentemente madura", reconsideraría las exigencias hasta rebajarlas. Solitario, todos los jugadores de ajedrez son algo solitarios, por no decir en ocasiones mucho, ya que pasan muchas horas de entrenamiento en solitario y el resultado de la partida depende de ellos mismo, hay que aconstrumbrarse a la soledad. Vulgar, este adjetivo si que me parece desmesurado. Me parece más vulgar llamar a una leyenda vulgar.